El origen de la ciudad de Tarragona está en un oppidum ibérico de finales del siglo V a. C. Sobre este asentamiento se fundó, hacia el año 218 a. C. y en el marco de la segunda guerra púnica, la ciudad romana de Tarraco. Lo que comenzó como un asentamiento de las tropas lideradas por Cneo Escipión acabó transformándose en la principal base militar romana en Hispania y, posteriormente, en la ciudad de Tarraco. Tras la conquista musulmana hacia el año 713 Tarragona entró en un periodo de clara decadencia y abandono que no acabaría hasta principios del siglo XII, cuando la ciudad es conquistada por los condes catalanes y la sede metropolitana es restaurada. A finales del siglo XII Tarragona vivió un periodo de recuperación: volvía a ser una ciudad de gran relevancia, capital de su territorio y con una activa vida comercial. La ciudad se extendió y ocupó los espacios que antes ocupaban los edificios públicos romanos , como el foro y el circo. Pero a partir del siglo XIV y durante Época Moderna, las pestes y los diferentes conflictos bélicos volvieron a hacer estragos en la ciudad, que volvió a entrar en un nuevo periodo de decadencia. Convertida en plaza fuerte y sometida a sitios, epidemias, hambrunas y ataques piratas, la ciudad perdió población y su actividad económica se redujo considerablemente. Habrá que esperar al final de la guerra de la Independencia para que Tarragona empiece un nuevo periodo de desarrollo. La población se fue recuperando poco a poco y, con ella, la actividad comercial. Fuente: Cromacultura.
Terrassa medieval

Torre del Palau 


Castell Cartoixa de Vallparadís 

La Seu d’Ègara 


Las primeras noticias históricas de la actual Terrasa provienen de la época de los romanos, que fundaron la ciudad de Égara cerca del torrente de Vallparadís sobre un antiguo poblado ibérico, Egosa, del cual se han encontrado algunos restos cerámicos y monedas. Alrededor del torrente de Vallparadís también se ha descubierto restos paleolíticos, cerca de donde está ubicado el conjunto de las iglesias de Sant Pere (La Seu d’Ègara), así como una necrópolis de la cultura de los campos de urnas en Can Misert. En el término municipal se encuentra el Castillo cartuja de Vallparadís, una construcción del siglo XII. Durante la edad media, la villa, amurallada, creció alrededor de la plaza Mayor y del Castillo-Palacio, y fue conquistada por Ludovico Pío e incorporada al reino franco en 801 durante la campaña que llevó a la conquista de Barxiluna, a raíz de la cual el castillo fue destruido por los musulmanes en la razia de Musa ibn Musa el 856. Aun así, la mayor parte del terreno fuera de la muralla era propiedad de Tarrasa, que poseía el castillo de Vallparadís. Fuente: wikipedia.
Uncastillo
Uncastillo fue declarado Monumento Histórico – artístico en el año 1966 ya que alberga uno de los conjuntos monumentales más importantes de la provincia de Zaragoza. Aunque Uncastillo ha estado poblado desde la prehistoria no fue hasta el siglo X con la reconquista aragonesa cuando empezó la época de máximo esplendor que se prolongaría hasta el siglo XII, fecha en la que se levantaron la mayor parte de las iglesias del pueblo. Fuente: callejeando por el planeta.
Besalú
El origen de Besalú fue el castillo que ya se encuentra documentado en el siglo X, construido encima de un cerro donde están los restos de la canónica de Santa María, en la Alta Edad Media. El trazado actual de la villa no responde fielmente a su estado original pero sí que posibilita a grandes rasgos la lectura de la urbanización de la Edad Media con la existencia de importantes edificios: el puente, los baños judíos, la iglesia del monasterio de San Pedro de Besalú y San Julián, antiguo hospital de peregrinos, la casa Cornellá, la iglesia de San Vicente y la sala gótica del Palacio de la Curia Real. Fuente: wikipedia.


























